El mole poblablona y chocolate es uno de los ejemplos más representativos de cómo la gastronomía mexicana combina historia, tradición y creatividad culinaria. Este platillo, nacido en Puebla, no solo es un ícono de la cocina nacional, sino también un símbolo de la mezcla cultural que caracteriza a México: ingredientes prehispánicos como el cacao se fusionaron con productos traídos de Europa, dando origen a una receta única que hoy recorre el mundo.
A continuación, exploraremos su historia, ingredientes, preparación, curiosidades y la razón por la cual el chocolate se convirtió en un elemento esencial del mole poblano.
¿Cuál es el origen del mole poblano con chocolate?
El mole poblano tiene un origen lleno de leyendas. Una de las versiones más populares cuenta que fue creado en el Convento de Santa Rosa en Puebla durante el siglo XVII, cuando las monjas recibieron la visita inesperada de un virrey. Al no tener un platillo elaborado para agasajarlo, mezclaron chiles, especias, semillas y chocolate hasta obtener una salsa espesa y oscura que acompañó la carne de guajolote.
Otra versión apunta a que el mole ya existía en la época prehispánica, pero sin chocolate. Los pueblos originarios utilizaban una mezcla de chiles y semillas para crear una salsa ritual. Con la llegada de los españoles, se introdujeron ingredientes como la canela, el clavo y el chocolate, que terminaron de darle la identidad que hoy conocemos.
Te podría interesar: Historia del chile en nogada: cómo nació el platillo más representativo de Puebla
Ingredientes principales del mole poblano y chocolate
Uno de los aspectos más fascinantes del mole es la variedad de ingredientes que lo componen. En promedio, un mole poblano puede llevar entre 20 y 30 ingredientes, lo que refleja la riqueza de la cocina mexicana.
Algunos de los más comunes son:
Chiles secos (ancho, mulato, pasilla y chipotle).
Semillas (ajonjolí, cacahuates, almendras).
Especias (canela, clavo, pimienta).
Frutas (plátano macho, pasas).
Tortilla o pan frito para dar cuerpo.
Chocolate de metate o chocolate de mesa.
El chocolate no es un ingrediente decorativo, sino fundamental: aporta dulzor, suaviza la intensidad de los chiles y da ese color oscuro tan característico del mole.
¿Por qué el mole poblano lleva chocolate?
El uso del chocolate en el mole poblano no es casualidad. El cacao fue considerado un alimento sagrado por mayas y mexicas, quienes lo usaban en bebidas ceremoniales. Cuando llegó a Europa, se endulzó con azúcar y se transformó en el chocolate que conocemos hoy.
En el caso del mole, el chocolate se convirtió en el equilibrio perfecto entre el picor de los chiles, la acidez de las frutas secas y la fuerza de las especias. Gracias a este ingrediente, la salsa obtuvo la textura cremosa y el sabor profundo que la distingue de cualquier otro guiso mexicano.
Te podría interesar: De dónde son los churros: la historia detrás de este clásico callejero
Receta tradicional de mole poblano con chocolate
Aunque cada familia y cada región tienen su propia receta, aquí te comparto una versión tradicional para preparar mole poblano en casa:
Ingredientes:
4 chiles mulatos
4 chiles pasilla
4 chiles anchos
2 chiles chipotles secos
100 g de ajonjolí
50 g de almendras
50 g de cacahuates
1 plátano macho frito
2 tortillas fritas
1 rebanada de pan frito
½ taza de pasas
2 tabletas de chocolate de mesa (aprox. 100 g)
1 raja de canela
2 clavos de olor
5 granos de pimienta negra
1 jitomate grande asado
½ cebolla asada
2 dientes de ajo asados
Caldo de pollo al gusto
Sal y aceite
Preparación:
Desvena y tuesta ligeramente los chiles, luego remójalos en agua caliente.
Fríe el ajonjolí, almendras, cacahuates, pan, tortillas y plátano hasta dorar.
Asa jitomate, cebolla y ajo.
Licúa todos los ingredientes junto con los chiles hidratados y un poco de caldo.
En una cazuela grande, sofríe la mezcla y añade las especias.
Agrega el chocolate y mueve constantemente hasta que se derrita e integre.
Cocina a fuego lento hasta que espese y rectifica la sazón.
Se sirve tradicionalmente con pollo o guajolote, acompañado de arroz rojo.
Curiosidades sobre el mole poblano y chocolate
Más de 300 variedades de mole existen en México, pero el poblano es el más famoso.
En Puebla, cada año se celebra un festival dedicado al mole.
El mole poblano fue nombrado Patrimonio Cultural Intangible de Puebla.
El mole con chocolate es tan popular que incluso se han creado versiones modernas en pizzas, empanadas y hasta hamburguesas.
El mole poblano y chocolate en la gastronomía mundial
Aunque el mole poblano nació en Puebla, hoy se sirve en restaurantes de todo el mundo. Chefs internacionales lo consideran una de las salsas más complejas del planeta por la cantidad de ingredientes y técnicas que involucra.
Su combinación de sabores ha inspirado nuevas tendencias en la alta cocina, donde se utiliza no solo con carnes, sino también en maridajes con vinos y cervezas artesanales.
Te podría interesar: El pozole es más saludable de lo que crees ¿cierto o falso?
El mole poblablona y chocolate es una muestra del ingenio y la riqueza cultural de México. Este platillo combina tradición prehispánica, herencia colonial y creatividad culinaria para dar como resultado una de las joyas más representativas de la gastronomía mexicana.
Hablar de mole es hablar de historia, de identidad y de sabor. Y aunque su preparación puede parecer compleja, cada cucharada de esta salsa espesa y llena de matices nos recuerda por qué la cocina mexicana es considerada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Si quieres disfrutar de un platillo que representa la verdadera fusión de culturas, no hay nada como un buen plato de mole poblano con chocolate, acompañado de arroz y tortillas recién hechas.



